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¡Pánico!

  • Foto del escritor: ileanaveralazaro
    ileanaveralazaro
  • 27 feb 2019
  • 2 min de lectura

Una paciente llega a terapia por medio de una cita que le ha concertado su abuela. En la primera sesión se dibuja en su rostro una expresión descompuesta, una mueca doliente y vulnerable, como de quién ha atravesado la muerte y ha vuelto de esta para contárnoslo. Su cuerpo estático aún muestra el impacto percibido, sus ojos viajan de aquí para allá denotando todavía la turbulencia.

No queda duda que su experiencia ha sido una gran sacudida en su existencia y ha coartado el tiempo entre lo que fue y lo que lo que es ahora. Su anhelo: volver a ser quien era. Su temor: que el pánico se presente de nuevo. Al parecer todo se reduce a un solo momento: EL PÁNICO y de pronto ese momento ese convierte en toda su vida.

Al respecto, yo le indicó que hasta el propio pánico jamás volverá a ser igual y no es igual porque en principio ya hizo algo diferente como pedir pedir ayuda conmigo y con su abuela.

Anteriormente ella era independiente, la duda de los otros era su impulso para seguir adelante. Un -no puedes-era un motivo para poder de cualquier forma, pese a su cansancio, pese al descuido de sí misma y sus necesidades. Pero cuando el mundo se convenció por fin de que si podía, en cambio, su cuerpo dejo de creer en ella, sus latidos eran más rápidos, un sudor la envolvió, sus pasos dejaron de seguirla y el aire se le acabo. La soledad finalmente se apoderó de su existencia porque nadie podía sentir lo que ella sentía en esos momentos.

Sin embargo este acontecimiento en su vida también abrió un nuevo horizonte con un rango diferente de emociones, lo que la llevó a toparse con una nueva idea: si yo puedo sentir tan intensamente, seguramente los demás también lo hacen. Aquello que vivió de manera tan peculiar, también ha logrado despertar la empatía hacia los otros. De pronto su síntoma se convirtió en una forma de regularse, una explosión que la llevó a sentirse y sentir al otro.

La pregunta que enfrenta es “Ahora que siento ¿cómo se hace eso?” Lo cuál pude ser bastante abrumador pero también esperanzador.

Nota: Los datos personales fueron cambiados con el fin de proteger la identidad del paciente. El fin del escrito es mostrar cómo hasta un ataque de pánico puede indicar un intento del self por autorregularse. Como Kepner (1995) escribió en su libro de Healing Tasks “She learned to see her symptomps as signals of her self-regulation needs.”


 
 
 

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